¿Cómo empezó la Canasta de los perritos? #CanastaET


Quisiera decir que siempre fue un plan. Que soy una gran visionaria y emprendedora. Y que un día amanecí con la gran idea de empezar algo así de grande. Pero no. Todo fue una serie de circunstancias  que me orillaron a administrar el dinero de lo que hoy es una gran iniciativa.

Es posible que no todos sepan que cuando compran unos churritos o un dulce de la canasta que tengo instalada en mi lugar en la oficina, están “donando” dinero para una buena causa.

Creemos que de poquito en poquito podemos hacer la diferencia, empezamos con los perritos de la calle, pero existen tantas situaciones que ameritan una ayuda que es difícil apoyar a una sola “campaña”. Hasta ahora llevamos 5 (acá  el primer post para conocerlas todas)

Cada una de esas historias es digna de ser contada pues ha sido un largo camino lleno de aventuras y buenos momentos por eso le dedico este post a lo que inició todo.

Así las cosas en esas fechas en la oficina:

“Adopta un perrito”

“Tengo perritos para adoptar”

“¿Tienes perritos en tu casa?”

 

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->En todas las fotos nuevas que cualquiera del equipo publicara en su propio Facebook (aunque no se relacionaran con mascotas) los comentarios iban mas o menos así

“Que bien se ven todos, sólo que a esa casa del falta un perrito”

“Oigan adopten un perrito para que no estén solos”

 

Así pasaron interminables días ¿meses?.

La mala noticia es que nadie le adoptó ningún perrito a Gil. Varios días la vimos llegar con cara de preocupación y angustia. Al principio sí le preguntábamos ¿Qué era lo que la tenía? después aprendimos que la historia siempre terminaba en “adopta un perrito”

Resulta que por un parque cerca de su hogar, había una jauría de perros que “adoptó” como suyos, les llevaba comida, los mimaba, jugaba con ellos, y hasta nombre les puso.

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Un buen día se animó a atrapar algunos y los llevó a un refugio. Por eso quería que todos adoptáramos a algún perrito. Claro que en la oficina hubo una epidemia de “fingir demencia en grupo”.

Algún valiente se animó a lanzar al aire la frase de “mejor te damos dinero”. Pero seamos honestos, nadie llega así como así a regalar dinero con fajos de billetes para que se vaya a mantener sus “perritos de la calle”. Tenemos nuestros gastos y compromisos y pensar en mantener a un perro que ni conoces a veces cuesta trabajo. Y sobre todo ¿cómo iban a adivinar que específicamente Gil se dedicaba a eso?  (No digo que sea imposible que la gente sea generosa, pero eso de leer la mente ya es otro asunto).

Así que la idea del dinero “gratis” quedó en el olvido. La siguiente idea fue:

Les voy a vender un vestido muy bonito que tengo, me lo compré en USA pero con eso sacaría para un costal.

Sí, mi amiga Gil ya estaba tan preocupada, que medía su dinero en relación con costales de comida para perro.

Voy a traer unos zapatos que nunca usé.

Debería de hacer una venta de garage (pero aquí en la oficina).

Digamos que es una mujer de muy buenas ideas, pero al momento de entrarle a la venta, cobranza y regateada. Es difícil describir a Gil como una mujer de acción.

Un buen día llegó con toda la decisión del mundo y sus dulces en la mano.

Hoy les voy a vender dulces.

Pasaba de medio día y no había vendido ni medio chicle. ¡Ya era el colmo! ni le adoptábamos perros, ni le dábamos dinero, ni le comprábamos nada.  Así un día de mayo del 2014 nació la primera canasta de dulces. Modesta. pequeña y discreta. Con un letrero hecho a mano que decía:

 

la letra del primer letrero es de Lorenito. Quien desde el minuto 1 ha creído en mí y mis ideas disruptivas

“Cooperación para perritos de la calle

toma 1 dulce y deja una moneda o billete

(un billete de 500)”

 

Los colegas del piso estuvieron encantados rápidamente ganamos un espacio en su “share of wallet”

A Gil (la de las grandes ideas -y le tengo que dar su crédito -) sé le ocurrió vender café de Dolce Gusto y donas.

Las cápsulas de los cafés

A esas alturas era tanta la demanda que yo apenas podía con mi trabajo y atender ” el negocio” además Lore que inició todo conmigo ya se había cambiado de área y por un momento estaba sola con Cande.

recaudación para los perritos

Uno de los letreros que hicimos

La idea de poner a las becarias a servir café me parecía fatal. Casi denigrante. Afortunadamente la selección que hice al contratarlas fue la mejor, porque sin establecerlo cómo una responsabilidad tomaron cartas en el asunto y sé hicieron cargo de la cafetera. Incluso Eder que estaba a full de trabajo ayudó.

Logramos juntar suficiente dinero para dejar tranquila (por un rato) a Gil, al menos para comprar dos que tres costales de comida le ayudamos y sus perritos salieron adelante. Incluso la muy insistente logró que le adoptará uno. (Pero ese es el post de la morita)

 

 

Espero que si tienen oportunidad de donar lo hagan.

Y a las increíbles personas que me han ayudado en este recorrido les dedico un post de agradecimiento

FEBI Nos cuenta como es su experiencia ayudando para la canasta aquí 

¿Te interesa adoptar un perrito o apadrinar alguno? Deja tu comment y te contactamos.

Este post fue escrito por malenkiki el 26 oct del 2015 cuando el reloj marcaba las 23:16

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2 comentarios en “¿Cómo empezó la Canasta de los perritos? #CanastaET

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